Voz a toda vela: Poemas de Lucía Mazzini

 

Si para ti es un arte
y para mí es un juego
donde mi mano va hacia allí donde la mesa termina
si nos rodean guirnaldas
y para ti es una fiesta
donde la mesa es el centro del cuarto de nuestros cuerpos
y si venís hacia mí desde tus cejas primero
y me pedís que me despoje
  y me despojo
    y me das tu ayuda
si van cayendo los dados
los lápices
los papeles
si todo es sí
si todo es eso
si me dejás darle vueltas a nuestra sed para que sea mía
entonces juego. 

A él le costó darse cuenta, me dijiste
que así era mucho mejor
que era verdad
por qué te gusta tanto esa palabra
verdad
sabés en dónde hay verdad
en mi lengua
diciendo
yo no te amo.

 

Nuestro juego no es más que un placer, una grieta
una victoria, un culto
un bienestar violento
un azulejo mal puesto rodeado de hormigas rojas.
Nuestro placer es un martes
es un jugo de naranja
es un golpe, una carta
o un ensayo arriesgado.
Y nuestro juego es un parque, un animal, un viento
una quietud estoica, una ventana de noche
es un circuito redondo e impreciso, y es tan suave
que se mueve como el filo de un diamante sobre un disco.

 

20 de mayo
(Día del detenido desaparecido en Uruguay)

 

No somos tan distintos al final
si hay una lluvia allí afuera
si volverán las voces de ellos si hay un día
para que el hambre se coma a sí misma
o por lo menos el dolor sea más justo al volver.
Tal vez recuerdes conozcas sepas
tal vez exista el mes de mayo para romperse
por las fisuras donde lloramos o quizás
el tiempo sea la broma más triste jamás contada.
Pero no somos tan diferentes; yo los he visto
cuando el silencio dobla la esquina al fin de la calle
mientras el frío se adueña de tantos brazos que faltan
y está tan claro tan claro que sobra espacio,
que nos aguardan en algún sitio mejor que este
igual que todo lo que buscamos y está esperando en algún lugar.

 

Me despertó la visión de los niños corriendo
en la última mano traían
los retazos de una triste patria, el llanto
de los hombres que hacen cosas con bondad. A la mañana
tras despertar tras desayunar tras mirar el pájaro
logré entender que el dolor de un puente no era la parte
que me hacía gracia
del viejo chiste que me contaste antes de dormir.
Me despertó la visión del niño de los espejos, que en el mantel
desplegó la broma sobre los puentes en cuatro partes
cuando de pronto
logré entrever en el sueño abierto su boca azul
su versión de sangre.

 
 
 (Lucía Mazzini nació en Montevideo, Uruguay. Actualmente reside en su país. Es escritora y profesora.)
 

3 comentarios

  1. Que poemas extraordinarios!
    Una nueva voz de veras importante!
    Y que buena pagina. Felicitaciones

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