Inusual travesía: Diálogo con Mark Heine

Con: Juan Pablo Torres Muñiz
 
Sumergirse…
Mark Heine. Obra compleja.

Donde para un mal observador se luce predominantemente una técnica excepcional, apenas, brilla en realidad un modo particular de cuestionar desde la ilusión del tiempo suspendido. Así, en cada trazo y toque, una intención.

En juego, por ejemplo, el asunto de la propia identidad y los niveles de consciencia; asimismo, la interacción con el medio. No desde una provocación, si no más bien de una sutil invitación a sumergirse, quizá en el sueño…

 

Acompañados de Mark, queda más claro todavía, hay mucho más que una notable colección para esta visión. Un antes y un ahora que se proyecta, ambicioso…
 
Los progenitores de este proyecto son el amor y la protesta. Como padre, me preocupa el trato de la humanidad al medio ambiente, y nuestra falta de motivación para crear y asegurar un futuro sostenible para nuestros hijos.

  

 

En pinturas que acompañan e ilustrarán una novela ficcional, Sirens conforma un cuento antropomórfico que contempla el trato de la humanidad al medio ambiente, desde el punto de vista de los seres que habitan los océanos. Las pinturas son obras figurativas de carácter mítico, en el agua, que, para la mayoría de nosotros, es una medio extraño y misterioso. La novela es una obra mítico-realista para adultos y jóvenes-adultos.

 

Surgen, por tanto, nuevas luces…
¿De qué modo el sentido de la ilustración como labor ha impactado en tu discurso visual , el de tu trabajo más personal?
 
Comencé mi carrera artística como ilustrador y trabajé en ese medio durante 25 años. Cuando elegí romper con la ilustración y pintar para exposiciones en galerías; ese momento, resultó muy liberador. Podía escoger mi estilo y temas sin la influencia de otros. Comencé a escribir mis observaciones sobre cada pintura en la etiqueta a espaldas del cuadro, para añadir algo a mi expresión. Buen número de visitantes dijo que preferían llegar a sus propias conclusiones al interpretar una pintura, así que sentían que era contra las reglas del arte explicar una obra en una declaración escrita.

 

 
Mi respuesta fue que no debía haber reglas para el arte, y quizá mi libro fue un acto de rebeldía contra el esquema mental de dichas “reglas”. Cuando me puse a escribir ficción, mi carrera pareció cerrar completo un círculo: ahora pinto para iluminar mi propio manuscrito. Para el mundo de las Bellas Artes, mi libro Sirens es una etiqueta de color negro de 400 páginas, esparcida a través de una serie de pinturas interconectadas. Para el mundo literario, Sirens es un libro con ilustraciones. En mi discurso visual ahora, quiero borrar la línea entre estas dos disciplinas.
 
Libertad.
Decir inmersión, conviene recordar, conlleva un determinado grado de abandono a la sustancia, la materia misma, condicionante, como mínimo, de la propia exploración, del ejercicio. Y del consecuente reposo de nuestro ímpetu de previsión.

 

 

No obstante, en estas pinturas, tal abandono es apenas parcial y refiere fundamentalmente –y de manera literal– al cuerpo; mantiene a salvo, digamos, por tanto, una consciencia básica del fenómeno.
Es más que un detalle. Las cabezas quedan fuera del agua, o su inmersión violenta siempre que tiene lugar deriva al cabo en clara tensión por afán de vuelta a la superficie. Patente, el peligro de ahogo…, de pérdida de control.
Este control corresponde acaso al discurso que contiene, por tanto, cada clave de la concepción de la muestra. Causa, explicación… Literatura…
 
“Literatura” suele comprehender solo libros “de escritura”. Pero en cuanto a mi proyecto Sirens, creo en la existencia de una Literatura de la imagen: sí. Se la puede llamar “ilustración”, pero el arte con frecuencia estimula a varios de nuestros sentidos, como el tacto, oído, olfato, etc., y provoca pensamientos y reacciones. Dicho esto, ¿dónde se encuentra la línea entre “literatura” e “imagen” en este proyecto, dado que hay un elemento escrito y también imágenes? Aquí es donde espero aparezca una línea difusa: mi combinación de ficción escrita y visual tiene el propósito de estimular diversos sentidos, a través tanto del ojo del que ve como de su imaginación.
Sinestesia, también transtextualidad.
 
Suman al caso las referencias. La variedad de estas determina en buena medida la amplitud de posibilidades de interpretación.
(Recuerdo de Memorias de Adriano: “¿Qué es el insomnio si no la obstinación maníaca de nuestra inteligencia en fabricar pensamientos, razonamientos, silogismos y definiciones que le pertenezcan plenamente, qué es si no su negativa a abdicar en favor de la divina estupidez de los ojos cerrados o de la sabia locura de los ensueños?”)
¿De qué fuentes no-pictóricas se alimenta tu trabajo?
 
En la etapa temprana de mi carrera, me centré en la belleza y el estilo de vida de la costa del Pacífico de Canadá, haciendo aparecer a mis hijos en interacción con el mundo natural. Pero me percaté de que yo estaba tomando de esta fuente sin contribuir nada a ella. Cambié de enfoque cuando me di cuenta de que toda aquella belleza era vulnerable a la inminente amenaza de los buques petroleros –y todo para engrosar las cuentas bancarias de unas pocas y ya obscenamente ricas compañías petroleras. En mi opinión, el bienestar de unos pocos privilegiados no aplasta el derecho moral de cada ciudadano de la tierra a un lugar limpio y saludable en el que vivir. El proyecto Sirens es al mismo tiempo una protesta personal y mi manera de devolver algo al medio ambiente y hacer lo que está a mi alcance para protegerlo, de manera que pueda seguir allí para nosotros y nuestros hijos en el futuro.

 

 

Moral… La elección importa un parámetro y, por tanto, posibilidades de evaluación… y evolución.
Está claro que la postura se afirma a la vez que se adapta; conserva, por supuesto, lo medular, pero ¿qué cuestionas tú mismo de tu obra?
 
Después de 33 años como artista profesional, soy consciente de mis habilidades y donde se encuentran éstas en la curva de la calidad artística. Creo asimismo que mi obra está evolucionando constantemente y mejorando, así que no tengo preocupaciones por este lado. Lo que me preocupa ahora tiene que ver con sacar a la luz lo que quiero decir y que sea visto por un público atareado y sobre-estimulado. Los agentes y editoriales constituyen un nuevo desafío a superar, junto con los nuevos formatos electrónicos para promocionar las obras escritas.

 

Tu página de Internet se ocupa de explicar, profundizar en el campo de lo que pintas, aparte otras actividades.
¿Ampliar el mismo discurso? ¿Un prisma?
 
Si las imágenes de mis pinturas de Sirens pudieran ser vistas en tiempos homéricos, quizá no necesitaran de palabras –y la historia por supuesto hubiese sido diferente. Este proyecto es una interpretación moderna de las mujeres fatales mitológicas perennizadas en la Odisea de Homero. Su única característica era su poderosa, persuasiva voz de sirenas.

 

 

Estoy proporcionando los arneses necesarios a la capacidad sugestiva de esa voz para que transmita lo que quiero decir, lo que viene a ser una especie de inusual travesía. Así, más de 2700 años después de que se escribiera la historia original, incluyo mis descripciones en la página para ayudar a la gente a entender mis propósitos detrás de este tema y escenario tan inusuales. En mi interpretación se combinan la mitología griega con la rica y misteriosa cultura indígena del pueblo Nootka del oeste de Canadá…

 
En otros ámbitos, como Homeros de Derek Walcott. Y la variedad de sentidos, según la cultura.
Acaso el término historia, asuma su más amplia acepción y mayor universalidad a través de la ficción. La verdad que transmite, de hecho, sirve también a una comprensión más amplia de la propia realidad.
 
… Me gusta tu término “prisma”. No veo mi trabajo como un solo rayo de luz visible y blanca, dirigida solo a los ojos. El prisma de mi Página separa ese único rayo y hace visible las múltiples corrientes de pensamiento y propósito detrás de la obra.
 

 

¿Qué esperar ahora?

 

El proceso de escribir, pintar, editar y publicar consume tiempo. Me ha llevado a mí cinco años, hasta ahora, y queda aún distancia por recorrer. La “buena nueva” será cuando todo el paquete esté disponible para todos. Mientras, espero a que este proceso termine, seguiré explorando y refinando mi visión con nuevas pinturas. Cada una añade más y más detalles a mi visión, ayudando a mi audiencia a que comprenda mis propósitos. La continua salida de nuevas obras, mientras espero que el futuro se resuelva, mantiene al proyecto vibrante.
Vengo trabajando asimismo en una secuela a mi libro Sirens.

 

 

Navegar, entonces, esperando dar de nuevo con su signo, el canto figurado, señal para volver a lo profundo…
 
 
(Traducción del inglés por Roberto Zeballos Rebaza)




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