Como pasos en la arena: Diálogo con Clara Yolks

Con: Luisa Deguile
 
Ligeras, rozando la superficie, su risa franca, las notas sencillas.
Jovencísima, Clara se presta al diálogo del modo más simple: ningún terreno por el que no transiten sus canciones, aunque atenta, mucho, a cada detalle, como si cada minuto fuera primordial, mas con un misterio que conviniera conservar… para entender bien de qué va todo el asunto.
Se dice mucho sin palabras. Y hay otro tanto que simplemente no se dice. De modo que, cuidado con el silencio.
La pretensión, más allá de toda amenidad, va de lograr la mayor fidelidad posible a la luz de lo cotidiano: como eco potente de los pasos al camino que ahora emprende.
No es la suya, una marcha solitaria…

 

  

Hay varios medios, posibilidades, oportunidades…

 
El arte me apasiona en su totalidad. No es solo un vehículo del mensaje, es un estímulo… que sugestiona, que cambia la realidad que llevamos dentro. Nos pregunta sobre nuestra personalidad, nos responde quienes somos y nos ayuda a entender lo que a veces no es posible por medio de palabras.

 
Efectivamente, en la mera expresión no hay arte. Buscas un puente; y resulta que ofreces cuanto tienes, pero no esperas a cambio respuestas, si no… compartir la pregunta…

 
La música es una extensión de la vibración de mis emociones; de cierto modo me enlaza con el que la escucha.

 
El viejo asunto del mensaje en la botella. Pero como verdad que se renueva (a fin de cuentas cada vida es irrepetible)…

 
Mi proyecto surgió en dos mil diecisiete; el disco se llama Viene y va. En él plasmo una serie de vivencias. De las mil y una historias que hay por contar, decidí darles vida a algunas bajo la forma de canciones.

 

  

Escenas. Lapsos. Una trama. Resultaría fácil decir simplemente “historias de idas y vueltas”. Pero se nota claramente: abundan en las letras y melodías guiños a periodos más allá de los que has vivido, digamos, de manera directa, a épocas a las que, aunque hoy tantos creen poder referir, pocos saben llevar a la gente de vuelta, o descubrirlas a todo mundo, verdaderamente novedosas, cuanto menos en determinados aspectos….
Y la clave está en cierta experiencia transversal, del tipo que rasga almanaques, hace obsoletos los calendarios.

 

Considero mi música como un lenguaje en juego sinestésico permanente, con todos los sentidos, en relación a los detalles del día a día.
El tiempo, además, se descompone en etapas. Uno puede volver a su etapa de los ochentas cada vez que quiera, así como escuchar o componer algo propiamente más contemporáneo.
 
Pero hay un clamor por lo bajo, de que hoy todo es más bien como reportaje, una nota al paso. Y de que la memoria se ve relegada apenas a proponer… bandas sonoras.
Eso de perdurar algunos se lo pintan hasta de exceso.
 
El arte es atemporal, funciona como una especie de cápsula del tiempo que te remite a un espacio, tiempo y situación; te brinda una sensación especial…
 
Abre, en realidad, el propio tiempo, a su clave sin horas… No responde a una necesidad ni corresponde a un deseo en particular; propone un punto de referencia, desde el que provoca tanto a la memoria como al olvido, así como a la necesidad de desaprender. Por ello, también, la saudade
 
La vida está llena de casualidades, es un conjunto de momentos. Pasamos por ellos.
Uno no es la misma persona que fue un año atrás; creces, maduras, buscas ser la mejor versión de ti mismo.

 

  

Recuerdo que Austin Kleon, el autor de Steal like an artist, dice en este mismo libro que “tu tarea es recoger buenas ideas, mientras más tengas, tendrás más influencias que elegir”. Poco a poco vas construyendo tu propia versión de lo que observaste.
Mi padre solía hacerme escuchar discos que le gustaban… De Jimi Hendrix a música folclórica irlandesa y mucho más…
Empecé a cantar canciones en inglés con los Beatles; de hecho así empecé a aprender ese idioma. De Kanaku y el tigre aprendí a ver en la sencillez y en los detalles ingredientes fundamentales para buenas canciones. Y con Maroon 5 me vino el impulso de subirme a un escenario y cantar así por primera vez.

 

  

(Clara –supe por otros medios– tuvo que pasar hace poco más de un par de años por una intervención quirúrgica delicada. Lleva desde entonces un marcapasos.
Pese a lo burdo de la figura, resulta claro que hoy su modo de hacer camino, su ritmo, es otro.
El ánimo suyo va como de haberse tragado el reloj para empezar a dar ella misma, la hora…)

Ah, que me preguntasen: ¿te sientes la misma de hace un año?
Uno cambia. Pero hay ciertas claves… Equilibrio natural. Nada es eterno, todo viene y va.
Entretanto, con letras, melodías, pinto un mundo… Está también el concepto visual, pero bajo la misma pauta: naturalidad, transparencia. Dar con esa suerte de momento pacífico, al que llegas porque haces lo que te gusta.
 
 A veces la cuestión surge desde un punto distinto del esperado. Suertes del diálogo.
Por supuesto, no toda cuestión proviene del arte ni hace arte quien nada más pregunta; la experiencia en general, la de la propia vida, difiere de la experiencia artística.
Clara va cantando…



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