Ruptura, los medios y nuevas sendas: Diálogo con André Petry

 Con: Juan Pablo Torres Muñiz
 
Transmitir el cuestionamiento. Cuestionar. También, a propósito de los medios por los que se desarrolla esta comunicación, la forma en que una idea supera dicho estadio para convertirse propiamente en mensaje y, luego, en motivo, y motivación.
Ante estos trabajos se nos plantea, además, cómo es que nos cuestionamos y si acaso las dudas no plasmadas en un lenguaje proposicional, el sentido más hondo de la incertidumbre que nos acompaña (a través de la cual, a menudo solo la intuición nos permite abrirnos paso), no se encuentra inscrita en alguna parte de nosotros mismos como una suerte de código alterno (al cabo, decodificable).

 

  

André Petry juega con la posibilidad.
El término simple sería metacognición, pero es que lo que nos ofrece representa una experiencia distinta…

Mi obra se origina en la posibilidad de comprender el propio arte.

Cada obra redefine el arte. Cada una realiza, provoca desafíos y genera propósitos para nuevas obras. De tal modo, el proceso se torna infinito. Para suerte de los artistas.
Satisface grandemente que una obra rompa con la anterior y proponga nuevos principios.
La idea de ruptura siempre ha sido muy fuerte en las propuestas que he presentado, especialmente por los materiales y medios utilizados, inicialmente fibra de vidrio y después con ordenador.

  

Simulaciones. Estas se basan en el desarrollo de relaciones lógicas entre elementos (proposiciones y/o variables) que, de tal modo, acaban estructurando sistemas complejos, todo, en un tiempo determinado.

 


Recuerdo artículos de Physical Review Letters con modelos matemáticos aplicados a la biología, bien lejos, ya, de la época en que se concebía la Química orgánica como química del Carbono…
Aunque pinte algo a cientifismo, muchos de los modelos de poblaciones, desde Fibonacci, han resultado, una vez operativos, en objetos de gran interés en sí mismos, al margen de las respuestas a que pretenden asomar sus creadores…

 
Ya en mil novecientos ochenta y ocho, con las computadoras, hubo la posibilidad de manipular las imágenes para aproximarme al llamado Pop Art.

Las imágenes digitalizadas pueden tener los colores alterados y brindar resultados inesperados, similares a los obtenidos por otros medios: algo contraste y serigrafía, por ejemplo.
Las temáticas también podrían estar ligadas a cosas de la realidad circundante: el artista como comentarista del mundo que experimenta de cerca, y que tras fases de silencio retoma su análisis con nuevos presupuestos.

  

El silencio que importa aceptar el desarrollo de un proceso completo sin intervención directa del hombre, cuando se desconocen, en realidad, tanto su causa como su finalidad,  o cuando estas resultan simplemente indefinibles, va revestido de un solemne misterio.

 

  

El carácter preciso de este tipo de composición escapa a las definiciones convencionales, justamente porque provoca desde los límites en que la comunicación dependería, de ser otras las circunstancias, de una estética determinada según cada escuela…

 
 
Para mejorar la perspectiva me dediqué al diseño; la idea: comprender como se da la  propia formación de las imágenes. Usé papel como soporte y reduje las formas a trazos o circunferencias, con una actitud dispuesta, digamos, a lo mínimo.
Cada vez ante objetivo, trazar un diseño con circunferencias. Conjugar luego creaciones de ambos tipos: convencionales y los nuevos diseños; gracias a un nuevo soporte o materiales diversos que puedan ser agregados, la relación que surge revela formas no proyectadas. Así, dejar que estas nuevas formas existan constituye un aprendizaje.
Lo mismo que a través de una clara intención, los resultados espontáneos son sorprendentes en este proceso de reducir las formas.
   
Aprendizaje.
 
Contemplación en el obrar. Plena atención, con la mejor disposición del intelecto y la intuición. Ser en el desarrollo de la vida, y vivir el tiempo.
La experiencia, como tal, es médula de la invención; las distintas versiones de esta sí que son transmisibles y contrastables, con lo que pueden dar pie a nuevas experiencias.
Sabemos que se trata, en todo caso, de un juego de prismas; se va más allá a través de una versión distinta de la imagen proyectada en primer lugar, del mensaje como afirmación…
Aquí nos hallamos ante una apuesta por la tecnología, como producto de un desarrollo colectivo, que es capaz de llevarnos, en efecto, más allá…
 
Se abren así las posibilidades de comprender la sociedad en que vivimos: un adentro y un afuera, y una periferia, conocer el mundo no desde la perspectiva que nos brinda estar insertos en ella. Solo así es posible que podamos comprender que la periferia es parte de él, indisociable…


  

Implica la idea de un probable sistema, más: un mundo…

 
Para ello he empleado los recursos digitales, para la formación de imágenes que, digamos, ocurren después de tentar la organización las cosas, elementos del pasado. Percibir así que los procesos estaban tecnológicamente desfasados y concentrarme en actualizar los conocimientos, permite que surjan nuevas formas de abordaje, múltiples y muy rápidas.
El artista debe elegir los medios más adecuados. Todo, entonces, puede tornarse arte… Queda como potestad del artista dislocar los objetos, cambiar su posición y distribución para dar con una nueva información, un nuevo mensaje, y algo mucho más estimulante; permite que el arte diga lo suyo en tiempo presente y a la vez, faculta a forzar la convergencia lógica en un número mínimo de elementos que, por su parte, amplíen el conocimiento sobre algo.
   
 
Mas entra a tallar cierto afán de preservación del aspecto artesanal.
Tu propuesta postula un margen de control que, no obstante, se sujeta a la variabilidad de los medios automáticos…
 
Percibo cierta resistencia; parece que se asume la materialidad de la obra como recurso para determinar si es o no arte. Propongo una materialidad en que es posible reconocer valores desenvueltos por toda una cultura… producida en el ámbito del arte.

Por otro lado, pienso que un objeto artístico puede ser desmontado, y variar su valor según el ambiente en que se presente, sea en un museo o en plataformas virtuales.
 

  

La portabilidad de la obra condiciona, en buena medida, el desarrollo mismo de las artes plásticas. Esta misma condición es fundamental en la tecnología de comunicaciones; el vínculo hace ridículo pensar en simple coincidencia… El acto comunicativo se completa, desde luego, a partir también de las circunstancias en que el mensaje es atendido, descifrado, comprendido, interpretado y absorbido, si se quiere, a niveles más hondos, por parte del receptor (afectando, también, por supuesto, el modo en que este reaccionará con sus propias referencias… más allá, es decir, también en relación con el espacio/tiempo).
 

  

Continúo explorando recursos. Insisto: creo que todo puede transformarse en arte. Voy más allá de los medios tradicionales, pues en general, institucionalizan las obras en sí mismas.
Recuerdo que el primer diseño con que di en la exploración antes descrita, fue amasando papel. Siguiendo a Camnitzer.
La idea es un diseño/imagen, y encontrar la materialidad a través de los recursos utilizados, que transforman, adaptan y originan nuevas ideas en un proceso sin fin.
Actualmente, busco un retorno a las imágenes electrónicas y digitales. En todo caso, conviene ver la obra a una cierta distancia, para evaluar y decidir las nuevas direcciones. Es el ejercicio continuo que el arte permite.
 

Disciplina. No automatización…

 
 
(Traducido del portugués por Juan Pablo Torres Muñiz)

 

 


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