Luego entonces: Tres poemas de Una esquirla basta, de Rodrigo Luque

El mismo río dos veces
 
Sé del fracaso del poema
como sé que vivo
cual ríos que saben desembocar
solo en más ríos
y amo esta desgracia
como amo que la vida sea
igual a la muerte
pero distinta.
 
Sé que la noche está preñada
de algún poema honesto
                                                             y palpita
acarreando la sangre en nuestras venas
hacia afuera
sin parir jamás.
 
Por ello hemos de llover a cántaros
por esta vida
entre el follaje
con la muerte siempre en las pupilas.
Después no quedará más por hacer
hermanos, conciencias y rizomas
¿No lo ven? Ya es ahora.
Y con justicia se ha ofrendado
tanta vida para esto
con justicia hoy podemos respirar
tocar, gesticular, desenvainar
el verbo con vehemencia
inútilmente
para poder dormir
para poder mirar por la ventana
y constatar, de reojo
el instante.
 
Cambio
  
Gástame, Señor
como te plazca
no permitas que ensucie el mundo
con furor
no me dejes ignorar la esencia
mi sempiterna cuna y mi primordial
                arteria
bajo el sino de algún fruto personal.
 
Desempaña mis pupilas con tu flora
permite mi andar por este mundo
como una barca al posterior
acorde con el alba y con la lluvia.
 
Haz que brille este dije sobre el pecho
que recuerde yo mi parto
ebrio limbo entre consciencias
y que intuya así también
               sutilmente
                        lo anterior.
 
 
Una esquirla basta
 
Qué impuntual suele ser la vida.
No habrán horas de más
para hablar de lo importante.
Yo creo irreparable en lo infinito
y veo palpitar ahí un error
adherido a tu partida
que late entretejida con el viento.
 
¿Sabes qué erige mis días
verdad?
Has de saber
pues siempre sabemos, en el fondo,
lo que ignoramos.
 
Alguna vez tuve sed de desplegarlo
mas todo lo importante es postergable
cuando no nos despertamos cada día
con la muerte en las pupilas:
Desde antaño hay algo inútil que me impele
suele el reloj clamar mi nombre
fuera del presente que sembraste.
 
Pero en caso exista el alma
o si existe cualquier cosa
y te velas tú también
han de llegarte al menos
las esquirlas de mi amor en este canto.
 

 

(Rodrigo Luque nació en Arequipa, Perú en 1995. Cineasta y autor del libro Una esquirla basta (2020). Actualmente reside en España.)

 

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