Delirio, y la marea negra: Sobre el videoclip de XXVI Crimes of love, de Huoratron

Por: Juan Pablo Torres Muñiz


Enormidad.

Vértigo.
Contemplar la mole, inmensos volúmenes desplazándose, suele purgarnos de absurdas pretensiones. Trae consigo paz. O traumatiza. Desde luego, se trata de la confirmación de una certeza simple, dura: la propia finitud. Hay a quienes esta misma visión lleva al pánico, en la negación histérica de la derrota.
Como fuere, al cabo del fenómeno, nos vemos de vuelta en el propio cuerpo, a reconocernos en definición cambiante, misteriosa y, merced de una cuota mínima de sensatez, lejos de instituciones cuyo nombre se destaca con mayúsculas.
El afán de comprensión provoca como salida fácil, tentar símiles: desde la antropomorfización al delirio de paisajes celestiales. De manera que hay quienes confunden energía con voluntad y, en el colmo, causa con razón. Atribuyen todo a una fuerza coherente y, en extremo de soberbia, comprensible.
Huoratron apuesta por el impacto como una forma de… revolvernos en la cuestión.

  

Fieras, rituales: Sobre el videoclip para Fade, de Kanye West

Por Luisa Deguile

  

La intención, desde luego, era impresionar; el resultado sobrepasa cuanto se estimaba de manos de una figura controversial, sí, poco más que eso, y no precisamente por su agudeza. Kanye West cuenta, sin embargo, con un solvente equipo de producción…

Russell Linnetz dirigió el videoclip para Fade. Juventud. Ímpetu, y poco a qué temer, de poco saber. Pero el concepto bien claro. Salvaje.
Se trata de una realización ambiciosa en clave de homenaje Pop, por un lado, y, por otro, de una alegoría que roza de modo fácilmente apreciable el límite de lo que comúnmente se tiene por buen gusto. Refresca, por puro atrevimiento, un medio abarrotado de juegos simplones y sofisticados mamotretos…
Valga la expresión, esto se ve simple, pero es otra cosa

 

 
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Consciencia del dolor, y la culpa: Sobre los videoclips de Tool

Por David Kattán y Guillermo Cóbena

  

Ecléctica, compleja –no complicada, simplemente–, agresiva, efectivamente provocadora, la propuesta musical de Tool es de sobra elocuente por sí misma; la banda, además, la ha acompañado desde el principio con una considerable producción de imagen. Es respecto a esta, específicamente en cuanto a los videoclips, que nos reunimos David y yo a conversar esta vez.

 

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Para precipitarnos, para hundirnos: Sobre el videoclip de Accelerate, de Sussane Sundorf

Por: Luisa Deguile

  

Desde los primeros acordes, en la vibración, los contrastes.
Con la violencia que entraña todo acto de creación: Parece que es la propia imagen la que produce el sonido, como un instrumento complejo más. Al juego de sintetizadores responde una ola, elemento percutivo.

Y al ojo –en blanco y negro–, la sucesión hipnótica.
Resulta tremendo como afirmación, pero es que dista de ser simple lo que Stian Andersen ha logrado con el tema de Sussan Sundorf.
Veamos:
 

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Convenciones: Sobre el videoclip de Save me, de Keys N Krates

Por: Lena Marin

  

Como si decir absurdo fuera suficiente…

Calificar así tal o cual conducta implica, desde luego, dejar de lado los motivos no razonables de los sujetos agentes, pero no las causas imprevisibles ni las efectivamente irrazonables del fenómeno que protagonizan.
En el videoclip de Adam Beck y Paul Johnston para Save me, de Keys N Krates nos encontramos con una suerte de desorden como provocación.
Desde luego, la buena cuota de humor. Pero, lo mismo, deslizándose liviana, mas no por ello menos tóxica, sirviéndose de aquel mismo humor, y con aparente claridad inofensiva –más bien palidez engañosa, de niebla romántica la dura crítica al tópico social.
Y todo con toques de auténtica originalidad…
 

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De brillante relojería, y terror: Sobre el videoclip de Pursuit, de Gesaffelstein

Por: Luisa Deguile

  

Arrollador. La secuencia sostiene el voltaje alto e invita, apenas al cabo de la primera vista, a su repetición.
Se trata de una marcha. Es el pulso, compás machacante. De modo que el ritmo, parece, varía apenas y resulta más bien en una suerte de medida fija, implacable cuenta regresiva; esta corresponde a la presentación de los elementos en sucesión amenazante.

Se trata, también, de una exposición. Asoman de inmediato ciertas ideas: museos, monumentos, Historia. En una pretendida demostración, juego bárbaro: alarmante realización.
Fleur & Manu han compuesto para el tema de Gesaffelstein, han tejido con Pursuit, un espectáculo atronador…
 

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