De pasión y sentido: Sobre BlacKkKlansman, de Spike Lee

Por Mauricio Jarufe y Luisa Deguile
 
¿Cabe decir que felizmente existen todavía formas de cuestionar a propósito de prejuicios raciales sin encallar en la simple provocación? ¿Y a quiénes habría que cuestionar de ese modo?
En cuanto a la primera pregunta, acaso el problema sea, como suele ocurrir en general –más allá del estilo–, el adverbio: ese “felizmente”. Si de veras surge la cuestión, ha de ser a través del dolor, del asombro y del dolor. Nada más lejos de la popular acepción de felicidad. Lo que no implica, desde luego, que se tenga que dejar de lado el humor.
En cuanto a la segunda cuestión, queda claro que a quien más le conviene revisar su punto de vista es a quien obvia que este mismo sea solo eso, una perspectiva y, por tanto, en buena medida, una elección consciente; quien se identifica con alguien más o con un grupo  de gente y hace de la identidad su supuesta causa, pues todo lo torna en falacia ad hominem.
El cine de Spike Lee provoca y hasta machaca, pero curiosamente, como de lado, al margen la habitual estridencia de otros medios. Se sirve del arte.
Mauricio tiene algo que decir al respecto, especialmente a partir de su último trabajo…

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Todo un personaje, o todo menos uno: En torno al trabajo de Tom Waits

Por Katiuska Molina y Luisa Deguile
  
No importa si la gente me odia, asumo que la mayoría lo hace. La pregunta importante es, si es que están en la posición de hacer algo al respecto
William S. Burroughs
  
El problema no es Dios, es la verdad; no es el héroe, son sus principios…
Es cuestión de perspectiva. Un héroe, necesariamente, es literatura. Por tanto, pasado e historia trascendente. Nunca presente. Un héroe no es una persona, es una encarnación.
Katiuska sonríe, luego sube el volumen del reproductor, se aparta levemente y lo señala con el vaso. Propone, al caso, un modelo distinto.
Ligero no equivale a superficial, para nada.
Le da al asunto la seriedad de una representante. Y son muchos a los que representa…

Tom. Él, su música. Como fuere, casi siempre precipita reacciones de un extremo u otro: Aunque la música y la voz misma puedan parecer a muchos las de un loco alcoholizado, para otros son las señas de un demonio empecinado en canciones de amor, sobre la vida misma.

 

 

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(Auto)compasión: Sobre el videoclip de Gold, de Chet Faker

Por Guillermo Cóbena
 
La marcha. El compás se abre paso y da pie a la idea de camino, como sendero único. La única forma. Se trata, entonces, de una versión de la historia personal como destino: una visión con la que, acaso, se pretende explicar todo. Justificación…
Hay quienes construyen su vida como el probable guión de una historia; procuran, por tanto, que esta sea entretenida, pero mejor aún si resulta espectacular, así permite pasar por alto los más absurdos saltos, lo incongruente. Cada que se dan a contar de su vida, más todavía cuando dan explicaciones de sus problemas, superados o no, convierten a quienes los rodean en –interesantes– personajes secundarios (como si promovieran, de paso, el casting con su interlocutor).
Bajo la dirección de Hiro Murai, el videoclip de Gold, canción de Chet Faker, nos enfrenta a la farsa de las verdades resolutorias, los manifiestos con los que a menudo se pretende convencer al otro de que se halla ante una víctima…
 

 

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Contrastes, caídas: Sobre el videoclip de Alright, de Kendrick Lamar

Por Luisa Deguile y Joaquín Butrón


Divide. Corta o rompe, fractura… Son requerimientos para el supuesto ejercicio del poder en sociedad. Porque este es siempre relativo; implica siempre a un poderoso, de una parte, y afectados, de otra. A fin de cuentas el poder es la capacidad de alterar un estado o el ritmo u orden de un proceso…

Muchos confunden poder con fuerza. Lo primero existe solo en cuanto potencia, mientras que lo segundo, solo con la acción o la omisión; con el auténtico ejercicio. El primero refiere a la competitividad; lo segundo, a la competencia.
Joaquín aguza la vista y, por su parte, dispara…

 
Desde el principio: Oakland. Se ve duro. En gris, luce impresionante; tal vez no bien, que es distinto. Luego, un par de gritos, y a continuación, silencio. De manera que estamos ante varios contrastes, uno seguido de otro: Lucifer y la cruz: policías y delincuentes. Blanco, negro, blanco, negro…

 

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Comunión: Sobre el videoclip de All is full of love de Bjork

Por Juan Pablo Torres Muñiz
 
Totalidad. Amor. Términos problemáticos. Su concepción misma resulta cuestionadora. ¡Cuánta ambición! Suelen enrarecer el discurso en que se insertan, lo convierten en una suerte de apelación más allá de la lógica.
Por lo que en términos generales significan la una y lo otro, se los busca para abandonarse a ellos, en pos de amparo.
Es común creer que se los encuentra juntos solamente en el seno de la deidad, entendida, por cierto –en atronador desafío de toda lógica–, como su esencia, sustancia y poder, todo a la vez. Verbo como materia y energía, tiempo y potencia, relacionándose con nosotros, con una voz… ¡Tremendo!
Abordar el asunto por medio de un tema musical y que este no resulte en burda rareza; mucho más todavía, agregarle imágenes y conseguir con el conjunto algo consistente, cuestionador, representa una auténtica proeza.
 

 

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Alcance y magnitud: Sobre las pretensiones de Christopher Nolan, a partir de Dunkerque

Por: Ernesto Carlín y Juan Pablo Torres Muñiz
 
Un thriller de suspenso épico. Suena rimbombante, pero así lo llama el mismo Christopher Nolan –rimbombante. Dunkerque cuenta con momentos notables; luce un lenguaje cuajado, revelador cuando el excesivo recorte queda de lado y una secuencia supera la dimensión de estampa espectacular, libre al fin de la habitual tendencia del director por el sesgo desconfiado: la nota pedagógica y condescendiente conque, fuera de tiempo, suele darse a surcir la sobrecarga de cabos sueltos.
Esta película se presta bien a un balance de méritos acumulados, así como de posibilidades abiertas más o menos intencionalmente por Nolan y Cia., para próximas tentativas de ambición semejante. Porque vuelve siempre, apresurándose, a temas de peso: las diferencias entre verdad, realidad, experiencia y –ahora– historia. Incluso, algo más.