Ilusión de elección… y la posibilidad: Diálogo con Frank Diamond

Con: Guillermo Cóbena

 

Hay quienes atribuyen cierta gracia a la decadencia; la toman por traje, armadura o abrigo fino, luego de mucho cuidado en los respectivos tejido, pulimentado o peinado.
Es el caso de quienes plantean, ahora en masa, una bien conocida estética. Temen al dolor, tanto que jugando a resignarse a ella, pintan por consuelo alguna forma de sorpresa, como si así fuera posible dar con la belleza –que irónicamente, siempre duele.
Cerrar los ojos y creer divinas las chispas al interior de los párpados, en una noche perfumada.
Provoca curiosidad.
Frank Diamond, amablemente, muy a su modo, deja ver al tajo que carcome la lluvia, como quien saborea uvas una por una, envenenadas. Acompañado de música variada.

Todos, y uno mismo: Diálogo con Jhonathan Quezada

Con: Guillermo Cóbena

  

El silencio compartido es grato si se ofrece fértil en la contemplación. Asunto de confianza. En caso se plantee una cuestión, la respuesta de la otra parte revelará mucho más que un eco común, una voz propia, honesta.

Doscientos un retratos, esa es la idea de esta muestra. Doscientos uno sin sucesión ni individualidades; un mundo breve: una gran ventana que, dividida en celdas como las de un panal, se preste a variedad de interpretaciones acerca de un posible nosotros: hombres y mujeres. Y a la vez, pues de nadie más que del mismo Jhonathan…
 
 

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[Des]formulaciones: Sobre la propuesta de Guy Garnier

Por: Juan Pablo Torres Muñiz

 

Ninguna obra de arte requiere explicación. La colocación de amplias leyendas con este fin para acompañar, por ejemplo, estatuas o cuadros y ni qué decir “instalaciones”, suele advertir con un margen de error sorprendentemente bajo que no vale la pena aproximarse.
La lectura de una nota explicativa es recomendable solo si esta plantea un astuto juego intertextual, si –merced a cierta hipocresía– contiene buenas dosis de fino sarcasmo, o por la ironía que, según las circunstancias, constituye su sola presentación.
Algo ocurre, sin embargo, con los abstractos; hay quienes esperan, de hecho, explicaciones. ¿Pero en qué medida cuanto entendemos de ellos, nuestra interpretación y opinión, se prestan al diálogo franco, a la discusión?
¿En qué términos se hace más sencillo abrir un intercambio al respecto o, al menos, en cuáles resulta este menos complicado?
El trabajo de Guy Garnier ofrece una oportunidad interesante para abordar el tema.

Posesiones, y drama: Diálogo con Lëya Smith

Con: Juan Pablo Torres Muñiz
 
A través de las imágenes, ventanas, como tras el rastro de un perfume…, de una esencia en particular.
No es muy común un balance así: algo de fresca consistencia, fiera; y algo, también, de llaga abierta: Fragilidad blandida como haz de luces. Palidez  de hoja virgen dispuesta al rito, sacrificio en tinta. Sangre. Y risas (!).
Cómo no iba a llamarme la atención, Lëya… Llamado de los bosques y el rojo encendido de la melena…
–De modo que te escribí. Y, desconfiada, igual te reíste…
 

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Obstinación: Sobre la obra de Nicolas de Stäel

Por: Guillermo Cóbena

  

Objetividad, subjetividad. En el primero caso tenemos plena consciencia de la aplicación de la técnica, desde el condicionamiento mismo de la percepción; buscamos la mayor fidelidad posible con la imagen comparable, afín al otro, por tanto, supuestamente, más universal en sus formas. En el segundo caso, un control relativo de los impulsos sub e inconscientes, a por una revelación en el plano de lo, hasta entonces, ininteligible; por influjo, digamos, de ciertos rasgos esenciales del objeto evocador.

Aquí entran en cuestión los modos con que desde la natural percepción, individual, se llega a la aproximación de un significado… y un signo, al cabo, de misterio transmisible.
La obra de Nicolas de Staël provoca respecto de esto y mucho más…
 

Sumergidos: Diálogo con Salvo Bombara

Con: Juan Pablo Torres Muñiz
 
Se trata de fotografía. Del instante, de pronto, trascendente; de cómo este adquiere profundidad y se convierte en una especie de prisma a través del cual nuestras luces –conocimiento y entendimiento– se trastornan, cambian y amplían.
Cuanto más universales los elementos que componen la imagen, más compleja la red de referencias, pues aun si se da pronto la conexión con quien contempla la obra, resulta fácil extraviarla entre trilladas generalidades, confusión y  lugares comunes. Acertar requiere, en todo caso, consistencia en la forma, el trazo y el tono, todo cuanto redunda en silencio significativo (verdadero espacio de diálogo).
Salvo Bombara nos acompaña a sumergirnos con él. Y comenta…

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