Obstinación: Sobre la obra de Nicolas de Stäel

Por: Guillermo Cóbena

  

Objetividad, subjetividad. En el primero caso tenemos plena consciencia de la aplicación de la técnica, desde el condicionamiento mismo de la percepción; buscamos la mayor fidelidad posible con la imagen comparable, afín al otro, por tanto, supuestamente, más universal en sus formas. En el segundo caso, un control relativo de los impulsos sub e inconscientes, a por una revelación en el plano de lo, hasta entonces, ininteligible; por influjo, digamos, de ciertos rasgos esenciales del objeto evocador.

Aquí entran en cuestión los modos con que desde la natural percepción, individual, se llega a la aproximación de un significado… y un signo, al cabo, de misterio transmisible.
La obra de Nicolas de Staël provoca respecto de esto y mucho más…
 

Cuál, entonces, la luz: Diálogo con Tomás Prochazka

Con: Guillermo Cóbena

 

Iluminar. Más propiamente, alumbrar. Conectar. El deseo, la motivación honda, va siempre detrás, no en los símbolos representados, si no a través de ellos, en el juego de conjunto, en el significado compuesto a través también de el otro. El título de una obra habría de resumir la virtud de esta como portal o aludir a la clave con que este se abre.
Pero, cuál es la luz.

 

De la risa y el olvido: Sobre la propuesta de Sophie Ebrard

Por: Guillermo Cóbena
 
Fue noticia. Y se dijo controversial una y otra vez. Como siempre, demasiado a menudo.
El trabajo de Sophie Ebrard con los cuerpos, tal como se dio en el sonado caso, consistió en aprovechar un ambiente especialmente propicio para el despliegue de su visión; en tal sentido, sobre todo, acentúa rasgos destacables ya en otras muestras suyas.
Aunque sorprenda, hay quien necesita se le aclare: noticia no es, ni remotamente, sinónimo de arte. El acontecimiento es el arte, no su narración ni su referencia. Mucho menos, «su impacto», «novedad» o «extravagancia».
 

 
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Contrastes al carbón: En torno a la propuesta de Johan Barrios

Por: Guillermo Cóbena

 

De silencios comunes surgen acaso las mismas preguntas.
Provoca pensar en la posibilidad de una auténtica compañía para hacer rumbo en ese vacío que se abre más y más allá, mientras operan además los mecanismos de auto justificación que al cabo –y siempre– traicionan. Provoca no quedarse solo, y mucho menos desplazarse así adentro de uno mismo, entre lestrigones y cíclopes*.

Comúnmente, las aventuras involucran una y otra alma, dos como mínimo; van de que cada cual por su lado, en determinado momento, estén a punto de perderse a sí mismas y entre sí, que se consuelen por separado en la supuesta belleza de las formas, a punto de olvidar, para finalmente reencontrarse…
Johan nos dice algo más de la soledad, del silencio, de la bruma.
 

El fuego, el nervio: Sobre la obra de Egon Schiele

Por: Ana Negro y Guillermo Cóbena

  

Represión, liberación. Discusiones a partir del legado de Freud; y con este mismo, acaso. La época, a través de un nervio que tensa de veras a la masa entera. Son varios los temas; la propuesta revuelve.
Hay quien dice que la obra de Egon «nos hunde» en el goce, el mismo que, por otra parte, según los románticos, habría de elevarnos.
Y, ya puestos, el asunto se presta bien a formular contrastes. De una parte la expresión, de otra, la comunicación.
También es por esto último que esta obra no solo ampara el tránsito por diversas perspectivas; sino que además prende de veras, y desgarra etiquetas continuamente, de época en época. Convierte en ceniza términos simplones como  «inspiración pura» o «demonios personales»…

 

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Resonancia: Sobre de la propuesta de Daniel Coves

Por: Guillermo Cóbena


Tientos, aproximaciones.

Esto va de hiperrealismo, pero apenas como técnica y apenas también para empezar. Es pintura, Arte (sí, con mayúscula) y por tanto, ante todo, comunicación.
La propuesta de Daniel va tanto de posibilidades como de imposibilidades. De la aceptación como la alternativa ideal para una contemplación adecuada, pero también de las demás en su enorme variedad, según cada individuo y sus circunstancias, mas acaso privilegiando aquellas que surgen más violentamente contra el miedo.
Provoca, pero advierte, también: cautela. Con una clara invitación al silencio. Un juego inteligente.

 

 
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