Forma en fuga: Diálogo con Jerome Oudot Trëz

Con Juan Pablo Torres Muñiz
 
… Esta disposición, en todo caso, consiste primero en una especie de vaciamiento. Pero ¿de qué? ¿Y qué queda, una vez se ha logrado remover lo que antes ocupara la consciencia? ¿Tiene nombre –y, por tanto, es cognoscible– ese límite desde el cual se produce la obra?
Sí, uno actúa conscientemente, pero en atención de un aliento que lo atraviesa, aunque sesgado por la percepción y el conocimiento previo, al margen aún, en buena medida, del deseo.
¿Qué dicen al respecto los rostros y las formas de Jerome? ¿Qué nos dicen estos sobre la identidad y las estructuras mentales, sobre la cultura, el afuera y el adentro de cada quien?
 

Contrastes al carbón: En torno a la propuesta de Johan Barrios

Por: Guillermo Cóbena

 

De silencios comunes surgen acaso las mismas preguntas.
Provoca pensar en la posibilidad de una auténtica compañía para hacer rumbo en ese vacío que se abre más y más allá, mientras operan además los mecanismos de auto justificación que al cabo –y siempre– traicionan. Provoca no quedarse solo, y mucho menos desplazarse así adentro de uno mismo, entre lestrigones y cíclopes*.

Comúnmente, las aventuras involucran una y otra alma, dos como mínimo; van de que cada cual por su lado, en determinado momento, estén a punto de perderse a sí mismas y entre sí, que se consuelen por separado en la supuesta belleza de las formas, a punto de olvidar, para finalmente reencontrarse…
Johan nos dice algo más de la soledad, del silencio, de la bruma.