Alta narrativa menor, también en cine: Tomando de ejemplo 1917, de Sam Mendes

Por Juan Pablo Torres Muñiz

 

En ocasiones, los mejores ejemplos a propósito de determinada forma de composición, son los de textos en los que hacen falta elementos importantes, pues por contraste con obras más bien conocidas, que obviamente cuentan con ellos, es posible reconocer claramente el valor de estos a partir de su función. Esta clase de crítica, obviamente, conlleva sus propios riesgos, pero no más que las otras; como todas ha de exponer los criterios en base a los cuales llega a un juicio de valor respecto del texto bajo análisis, poniendo a prueba, precisamente, el sistema con que se ha hecho la evaluación; en este caso particular, dicho sistema enfrentará a los que justifican halagos al mismo texto en relación a los mismos elementos de análisis y debe, de hecho, alcanzar a demostrar su efectividad aplicado a casos semejantes.

Puede parecer bastante pretencioso apuntar así a un libro o a una película harto reconocidos, por ejemplo, pero dado que el principal objeto de la crítica es poner a prueba el sistema en que se basa, fomentando ante todo el diálogo, cuanto mayor el esfuerzo, mejor habría de ser recibida esta; es decir, con más empeño. Para bien o para mal. Bienvenida la discusión.
 

 

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Fecundación: Acerca del videoclip de Earth, de Dream Koala

Por: Luisa Deguile


Como una simple línea, una progresión.

Partimos de nubes en movimiento. Ondulan en cadena. Son estremecimientos de un cuerpo cuya piel apenas y soñamos acariciar con la mirada, sobre el horizonte.
Sin hombres ni otras criaturas menores yendo y viniendo, robando plano alguno, la danza inmensa se alza ajena a todo valor asignable, tan siquiera una escala referente; queda apenas contemplar. El espectáculo conmueve, pues nos devuelve siempre a nuestros límites, violentamente, a la vez que nos aparta de ellos, cuestionándonos respecto de otros horizontes, inmateriales.
Pero el drama, aquí, pretende sembrarlo la música… Por debajo de sus notas, el rumor, los silbidos, para remover una común esencia.

Se nos invita a asomarnos vía ficción, pero mientras, el monóculo se engrosa y la luz llega más y más deformada. ¿Acaso es posible referir un cataclismo si no a través de una ilusión, cediendo además al afán de ponernos en contacto, al menos una pizca, del lado de su causa?

 

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