Luz de la propia mirada: Diálogo con Morgaine La Fay

Con Luisa Deguile

  

Reconocer los puntos de partida personales.
Tentar primeras capturas. Intervenir el material.
Definir la visión.

Buscar material apropiado. Reconocerlo. Luego operar, dar forma a la propuesta.
Ofrecer la obra al diálogo.
En todo momento, cuestionar, proponer. Cuestionar nuevamente…
Se define de tal forma, poco a poco, una mirada.
De esto va el conjunto que aquí nos rodea; compartimos comentarios. 
Morgaine, cordial, siempre…

 
 
… La ilustración puede tener numerosas funciones; pienso en la relación con los textos escritos mayormente para niños. Y, de hecho, puede resultar difícil, especialmente en el campo de la literatura infantil, en que algunas veces, puede correr al límite último del buen gusto.
El papel de la ilustración no es sólo para “servir” iluminando el texto, como una especie de atajo para el entendimiento; puede ser su contraparte ideal: el pendiente brillante de la oreja… con una función estética diferente, lo mismo que en cuanto a su valor (por función educativa y formativa, digamos, por ejemplo, en el caso de los libros de niños).
 

En tanto portadores de mensajes específicos como, por otra parte, más importante aún, llaves para la interpretación de otros muchos mensajes (sin importar su clase), tenemos la articulación de dígitos y juegos de trazos, de formas y pigmentos.

 


Del desafío a las convenciones de cada lenguaje, en pos de la mayor expresividad posible, por la reacción que es posible generar a partir, incluso, de las más comunes restricciones, surgen posibilidades. Como parte misma del juego en que uno va descubriendo con claridad creciente, qué quiere decir, tentado de decir, inclusive, qué quieren estos objetos que diga de mí a través de ellos…
Así se explica la búsqueda de determinadas figuras, modelos, referencias de otra índole –tan iguales en universalidad o más todavía que entre palabras...
 
Para mí, la reina, digamos, de la ilustración es la de Poesía… Vemos lo puro, o lo minimalista, a veces…; lo abstracto, en solitario…
No he hecho lo mío pensando en ilustración para ella, pero no lo descarto.
 

 

Y tenemos los motivos… De paisajes; también, a veces, a partir de mucho menos que amplias vistas –acercamientos engañosos–, pero siempre, a través de objetos, de elementos y formas: una misma visión, y el equivalente a un tono narrativo permanente; más, quizá: una misma historia cuyas claves revela, tentando un sentido, el propio inconsciente…


Descubrir la belleza oculta en detalles a menudo invisibles mayormente, trabajo con vistas macro, fotografía de primeros planos, en close-up –… La ofrezco al espectador para ser interpretada. Sin un contexto de su origen, se le podría atribuir valor estético / artístico al objeto representado en mi fotografía… Lo que trae a colación la pregunta del contexto mencionado, o mejor aún, ¿qué contexto?

 

  

Si te digo que muchas de mis fotos vienen de lugares como tachos de basura, contenedores, paredes arruinadas, superficies decadentes, etcétera, ¿es significativo para ti?
La sola mención de ello podría ser interesante, pero es más significativo el contexto en el cual pongo mi trabajo… o como siempre espero  donde el receptor de mi mensaje lo ponga.

   

Dices contexto y hay que pensar en las referencias propias del nuevo intérprete. Costumbre, tradición, cultura…
¿Una posibilidad intertextual…?


Esa cuestión…


(Morgaine sonríe.)


… Ese es el Leitmotiv de mi “búsqueda”, y lo que entiendo por el propósito del Arte en general. La intertextualidad es una constante… conmigo. Me encanta soltar una indirecta –en su mayoría vinculante de este tipo a temas culturales, literatura clásica (mi especialidad fue en Lingüística y Literatura) o Música o Bellas Artes… Ocasionalmente, referencias a problemas sociales, políticos, de actualidad. Se trata de un diálogo constante entre generaciones pasadas de artistas y receptores de sus obras, con “cánones” superados o las “siempre respetadas y eternas leyes del Arte”.
¿Amamos esto o aquello, lo odiamos, lo necesitamos…? ¿Lo conseguimos? ¿Qué? ¿Por qué? Estas son las preguntas. Buena parte de la cultura en sí se surge de ellas.



Decimos de información, de conocimiento experiencia… Y trabajas con lo que acaso pasa comúnmente desapercibido, aunque constituya siempre una posibilidad abierta a todos. Tu manera, en todo caso, se presta a la coincidencia, a dar con una misma frecuencia, tentando a quien ve por primera vez tus imágenes, a decir “bueno, sí, ahora que lo veo…, así también es”.
La transmisión –se ofrece–, a otro contexto, que surge de los mismos ya mencionados componentes…
Descartas por completo el documental…
 
Tengo gran respeto por los documentales de calidad. Pienso ahora mismo en los de fotógrafos Magnum. La mayoría de ellos representan lo mejor de lo que hay. Dicho eso, pues el género también puede resultar muy superficial…, empobrecido en “manos equivocadas”.
De ninguna manera soy una fotógrafa documental; en ello… soy realmente mala…
 
(Nueva sonrisa.)
 
Mi propio campo es la fotografía abstracta. Aquí deseo crecer y mejorar.
 

   

Ante las imágenes, saltos –en ocasiones sin salir de un mismo recuadro, de clara geometría a la más provocadora fugacidad de los límites…
Vibraciones y tonos: variedad, pero en la marcha de imagen a imagen, digamos, yace la misma clave.
El bosque y los muros, los depósitos…, si bien con una historia joven, una historia a fin de cuentas, y todo el tiempo.
La impresión que pretende a través de las imágenes no guarda relación directa con la antigüedad de las raíces que a fin de cuentas deja ver. Sí, por lo general, con su longitud. En efecto, resulta sencillo hacer conexiones lejos de las muestras. Como si se tratase de interpretaciones de sueños remotos, por ejemplo…
 


¿De que fuentes se alimenta tu trabajo?


Aludí a ello antes, en cierta forma: Encuentro inspiración en trabajos clásicos: poemas, novelas, pintura, grabados o parte del entorno católico en que vivo.
El mundo creado y su belleza se me imponen. Recuerdo constantemente mi “deber” de descubrirlo una y otra vez, y mostrarlo.
 

   

(Tomo nota, pero pienso en cuestión de ser, y veo los bosques, los de sus propias fotos: en ellos, andando, también a Lilith. Desintegraciones…, asunto de eso, también…)
 

Hay muchos, muchos artistas que me influyen fuertemente. Permítaseme mencionar al menos a Vladimir Boudník, conocido por su obra gráfica estructural, que consolidó con el ejemplo de las formas que se encuentran en las paredes –es esta una gran inspiración para mí –. Me encanta su obra; confieso abiertamente mi gran admiración por ella… Este artista checo tuvo una vida muy problemática…; su arte se está haciendo reconocido recientemente.
 


Las nuevas tecnologías facilitan la comunicación, el logro, la rápida definición de modos, digamos, personales… ¿De qué manera los recursos digitales influyen en el desarrollo de tu trabajo “artesanal”?
 
Mi artesanía es limitada. No tuve la oportunidad, paciencia y quizá sobre todo el talento para estudiar y aprender Pintura u otra arte plástica similar, así que “compensé” con mi Fotografía. Yo quiero que mis fotos se vean como muestras de Bellas Artes y la edición digital hace que sea fácil. Ante algunas de mis fotos impresas sobre lienzo, un no entendido difícilmente podría notar las diferencias
Pero todos mis proyectos se basan en la fotografía digital; no encontrarás una sola representación hecha íntegramente en computadora entre ellos. La base es a menudo una sola fotografía; luego digamos que pongo las cosas en movimiento con la edición (suave o fuertemente, depende). Es mi modo de crear como un pintor, grabador de aguafuerte, grabador a buril, impresor, etcétera.
 

   

Posibilidades para el intercambio.
Pienso en tus estudios; surge la pregunta por la naturaleza del diálogo que propones a través de la fotografía…
 
Hay una cierta declaración en toda acción / no-acción humana. El Arte, por otro lado, es una de los mejores medios para expresarse uno mismo, provocando a la vez, a un socio para ello (el receptor, “espectador”), sí, provocando su respuesta, su participación. Una simple pregunta: ¿por qué? o ¿cómo?, puede resultar estupenda.


Esa expresión que señalas, ¿no surge en realidad, y precisamente, del juego entre dos voces comprometidas, más aún: del dominio de la propia y la orientación inteligente de la del otro a partir de códigos y/o referencias comunes?


Los destinatarios pueden aceptar la obra como un todo, o nada en absoluto; pueden cuestionar mis métodos, pueden relacionarse a sí mismos con mis temas o a quien suponen soy yo con ellos mismos; pueden pretender simplemente interpretarme. O –por el contrario del compromiso intelectual – pueden simplemente disfrutar sensualmente de la vista, la armonía, la calidad estética agradable, la satisfacción, la tranquilidad y así sucesivamente.


El disfrute directo a través de los sentidos, sin que medie para/por él, la imaginación, ampliamente entendida, la inteligencia, eso comparado con el goce que sí compromete dichas capacidades… me lleva a pensar en la gran diferencia entre pornografía y erotismo, por ejemplo… Sexualidad y sensualidad.


Las intenciones originales del autor pueden ser varias, pero una vez que se realiza el trabajo como que se escapa de su comprensión y la obra vive ya su propia vida, destinada a ser escudriñada…, condenada al olvido o a ser alabada.
 

 

¿Qué te cuestionas de tu propio trabajo?

 

Constantemente dudo de mí misma (¿he sido clara?; ¿no me repito a mí misma?; ¿es esto lo suficientemente original?; ¿me inclino al kitsch, a lo cursi?). Y me pregunto si el público me entiende. La competencia en fotografía nunca ha sido tan amplia; hoy hay fotógrafos (o ¡simples propietarios de cámaras!), literalmente, en todas partes. ¿Qué puede hacer uno para sobresalir…?

 

 

Cabe preguntarse sobre el deseo de comunicarse, de una parte, y de otra, sobre el grado de ocultación deseado para el mensaje, no por afán de simple misterio, sino por fidelidad a la parte intransmisible del contenido…

 

Trato de ser creativa e innovadora, pero no me molesta mucho que la fotografía sea más practicada como un hobby o arte-terapia… A mí me ha ayudado mucho a conocerme, y me ha dado un propósito y algo en qué confiar… Más allá: si mi trabajo le da un poco de alegría a un observador y le mueve de alguna manera (emocional, intelectualmente), es un gran placer para mí.

 

(Afuera, ni lejos ni cerca, brillan para ella extrañas joyas – cuando va a por ellas.
Volver a sus visiones acabadas, ligero volver a empezar…)



(Traducción del inglés por Marión Tejada y Juan Pablo Torres Muñiz.)



 

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