Miradas, encuentros: Diálogo con Adrien Gomet

Con Juan Pablo Torres Muñiz
 
Se dice que los ojos no mienten. Si aceptamos esto, admitiremos también que nunca dicen toda la verdad. Revelan lo que se sabe, lo que se cree, y las dudas. Con ello suele bastar.
Fijémonos más de cerca. En cada uno de ellos, a través de la cornea, el hoyo secuestra la luz hacia otra noche, la de cada quien, privada. Los ojos son, de algún modo, como bocas a otros cielos. O pozos… de silencio.
Los ojos parecen guardar la sustancia de que, con suerte y por obra de un prodigio evolutivo, se destilan mal que bien sintagmas, con los que nos empeñamos en plantear nuestra realidad.
Delatan. Como pozos, ya fue dicho, pero también como fuentes… ¿Qué mana de ellos, puestos a representarlo…?
Adrien, aquí, comparte lo suyo.

Hay un enlace entre todas mis creaciones. Lo entendí solo hace unos años, aunque el enlace estuvo ahí desde el principio.

Para muchos artistas, se trata de una obsesión, un tema recurrente que marca su trabajo, a veces consciente y, a menudo, inconscientemente.
 

Forma en fuga: Diálogo con Jerome Oudot Trëz

Con Juan Pablo Torres Muñiz
 
… Esta disposición, en todo caso, consiste primero en una especie de vaciamiento. Pero ¿de qué? ¿Y qué queda, una vez se ha logrado remover lo que antes ocupara la consciencia? ¿Tiene nombre –y, por tanto, es cognoscible– ese límite desde el cual se produce la obra?
Sí, uno actúa conscientemente, pero en atención de un aliento que lo atraviesa, aunque sesgado por la percepción y el conocimiento previo, al margen aún, en buena medida, del deseo.
¿Qué dicen al respecto los rostros y las formas de Jerome? ¿Qué nos dicen estos sobre la identidad y las estructuras mentales, sobre la cultura, el afuera y el adentro de cada quien?
 

Como un espejo quebrado: Diálogo con Clara Conlan

Con: Juan Pablo Torres Muñiz
 
La imagen final, la obra, fragua de la luz. En efecto, la labor artesanal consiste fundamentalmente en la manipulación de esta. El arte se abre paso desde la experiencia de dicha manipulación, y va más allá. Compromete, de paso, aunque de forma especialmente significativa, lo oscuro, y cuanto habrá de permanecer así, en el misterio.
Clara Conlan lo sabe bien. Su obra dice mucho al respecto.